Noticia

05 de Febrero de 2016

No hay “fiesta de pijamas” para los niños enuréticos.

La enuresis nocturna, pérdida involuntaria de orina durante el sueño, afecta de manera muy directa a los niños en sus relaciones sociales. Los niños que padecen este problema sufren retraimiento social, baja autoestima y, en muchos casos, bajo rendimiento escolar. La vergüenza de reconocer ante su familia, y sobre todo compañeros de colegio o amigos, que mojan la cama por la noche, provoca que eviten actividades tan normales como acudir a excursiones o ir a dormir a casa de  amigos, así las frecuentes “fiestas de pijamas” para unos, se convierten en una auténtica tortura para los enuréticos y pasan de ser un momento de diversión a algo a evitar por todos los medios. Es por ello que la enuresis debe considerarse como un problema de salud con importantes implicaciones en la vida del niño.

Es importante que un médico diagnostique y trate, si procede, la enuresis de forma temprana. El tratamiento temprano, en niños de 5-6 años, permitirá evitar esa baja autoestima, factor de riesgo para futuros desórdenes psiquiátricos y problemas de ajuste social. Tanto los padres como los niños deben saber que hay solución a su problema y demandar la atención de un profesional –pediatra, nefrólogo o urólogo infantil- que le asesore sobre cómo abordar la cuestión.

La sociedad debe dejar de abordar la enuresis como un tema tabú, y reconocerla como un problema importante de salud, con consecuencias importantes para el niño y su entorno, que precisa de atención médica para el diagnóstico precoz y tratamiento adecuado, ya sean medidas conductuales o tratamiento farmacológico que el especialista determinará. La solución a la enuresis podrá ayudar a mejorar la calidad de vida de los niños.

 

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