Noticia

6 de Mayo de 2015

Sapos y Princesas

¿Debo preocuparme si mi hijo moja la cama?

La enuresis nocturna, o perdida de orina involuntaria durante el sueño, es un problema que afecta a más del 8% de los niños entre 5 y 12 años, con consecuencias tanto para los propios niños como para sus padres. Se habla de enuresis cuando hay eliminación inconsciente de orina durante el sueño al menos dos veces por semana en niños mayores de 5 años.

Los expertos consideran que a partir de los 5 años de edad, los niños suelen estar preparados fisiológicamente para controlar esfínteres y no mojar la cama por las noches. Aunque esta edad es variable y depende del desarrollo de cada niño sí que conviene acudir a un especialista para recibir consejo. El médico, pediatra o urólogo infantil son los que deben descartar otras causas de incontinencia y decidir si es conveniente comenzar con un tratamiento.

Una vez descartadas otras patologías que pueden producir incontinencia urinaria nocturna es importante informar al niño y a la familia sobre la enuresis. Simplemente la información sobre esta entidad dada por un profesional sobre sus tratamientos puede tranquilizar a la familia y reconfortar al paciente evitando posibles secuelas emocionales.

Cómo viven nuestros hijos la enuresis

Los niños enuréticos pueden sufrir retraimiento social, baja autoestima, y el problema puede evitar que participen de actividades propias de su edad como quedarse a dormir en casa de amigos o acudir a campamentos o excursiones.

A pesar de la alta incidencia, tan sólo 2 de cada 10  enuréticos es evaluado y tratado en algún momento por un médico. Padres y niños desconocen que puede haber solución a su problema y por ello no acuden al profesional en busca de tratamiento. Cuando comprenden que es un trastorno común y que se pueden buscar soluciones se sienten reconfortados. Es importante que el especialista marque la pauta y muestre el camino a seguir, ya que en ocasiones las medidas que se adoptan no ofrecen una  mejoría inmediata y es preciso continuar con diferentes soluciones terapéuticas.

Para los padres este problema supone una carga adicional de trabajo, es frecuente que los padres levanten a los niños entre 2 y 3 veces durante la noche para evitar que se orinen. Este problema supone también una carga económica adicional para la familia, se estima que el lavado, secado y  recambio de ropa, así como el cambio frecuente de colchón supone al año un gasto de unos 1.200 €-.

Es por todo ello que los especialistas insisten en la importancia de diagnosticar y tratar la enuresis de forma temprana.

Un problema multifactorial

La enuresis es un trastorno de causa multifactorial, entre los que destacan: aumento de la producción nocturna de orina, disminución de los despertares nocturnos y escasa distensión vesical durante la noche.

El cuerpo humano produce continuamente orina, un 70% durante el día y un 30% durante la noche. La hormona antidiurética se sintetiza por el cerebro y da la orden de reducir la producción de orina nocturna. Los niños enuréticos no segregan hormona antidiurética en cantidad suficiente para disminuir la producción de orina nocturna, su vejiga se llena durante el sueño y en consecuencia terminan mojando la cama. Está comprobado que tienen menos despertares nocturnos y por tanto  menos posibilidad de despertarse para vaciar la vejiga y evitar la evacuación involuntaria.

También se ha visto que el detrusor (músculo de la vejiga) no es capaz de distenderse tanto como debiera durante la noche disminuyendo por tanto la cantidad de orina que es capaz de almacenar la vejiga.

La mayoría de estas alteraciones son fisiológicas y fruto de un retraso en la maduración, eso explica que la mayoría de las enuresis mejoren con la edad. A pesar de ello actualmente se prefiere intentar poner solución a estos problemas tratando precozmente a los niños sin esperar a la cura espontánea de la patología.

En ocasiones de origen hereditario

Hay una importante relación con los antecedentes familiares de enuresis. Cuando uno o ambos padres tienen historia de enuresis entre un 50 y un 75 % de los niños respectivamente se ven afectados.

Enuresis, problema de salud social

La sociedad debe dejar de considerar la enuresis un tema tabú con consecuencias menores y reconocerla como un problema con importantes implicaciones en la vida diaria del niño que precisa de consejo médico y de la adopción de un manejo adecuado: medidas conductuales o tratamiento farmacológico entre otros.

A pesar de que se considere una patología que mejora con la edad se recomienda que los padres recurran a profesionales especializados para intentar solucionar el problema con un tratamiento precoz y adecuado al perfil de cada niño, con el fin de evitar consecuencias a largo plazo.

volver

Remodal


Cancelar Aceptar

Remodal


Entendido