¿Qué debemos hacer?

El médico (urólogo-nefrólogo infantil o pediatra) es la persona más adecuada para aconsejarte sobre las medidas a tomar frente a la enuresis.1,2,3

Muchos padres acuden a la consulta del médico por diversas patologías y no mencionan la enuresis de sus hijos. Al considerarse en muchas ocasiones un “problema o enfermedad menor” no se le presta la atención necesaria, aunque puede llegar a ser un problema de salud importante en niños y adolescentes.1

La consulta con el médico es el primer paso hacia un plan terapéutico adecuado y la solución del problema que devolverá tranquilidad familiar y una vida normal a tu hijo.1

Lo más frecuente es que el médico realice una exploración física completa del niño, un análisis de orina y puede que una ecografía abdominal.1

Si el médico lo considera necesario, puede solicitar la realización de pruebas más específicas para estudiar las vías urinarias y un estudio urodinámico para estudiar la micción del niño.1,4

Tratamiento de la enuresis nocturna1

Superar la enuresis requiere de un esfuerzo compartido entre los padres, el niño y el médico. Acompañar y guiar al niño en el tratamiento indicado por el especialista es fundamental para solucionarlo a tiempo.

Es importante saber que existen alternativas terapéuticas que, adecuadamente indicadas, permiten que estos niños amanezcan con la “cama seca”.

5-6 años > Edad de comienzo del tratamiento

La edad de comienzo del tratamiento es variable, pero es aconsejable a partir de los 5-6 años cuando aún la prevalencia de la enuresis nocturna sigue siendo alta (10-20%). En general, es el mismo niño quien lo pide de distintas maneras pero suele estar relacionado con el comienzo de la escolaridad y su mayor exposición social.

Es fundamental verificar y, de ser necesario, modificar los hábitos de conducta del niño. Si bien estas modificaciones no solucionan por sí solas los episodios de enuresis, reducen notablemente la cantidad de orina nocturna a la vejiga.

Hábitos

Establecer un horario miccional: lo más adecuado es que el niño orine unas 6 veces o más al día (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y al acostarse):4,5

  • El niño debe realizar una ingesta de líquidos frecuente y repartida a lo largo del día. Debe beber más por la mañana, menos por la tarde, poco por la noche y nada antes de acostarse.6
  • Hay que evitar cenas muy abundantes, saladas y con mucho líquido. No se debe ingerir más de 200 ml de líquido (sopa, agua, leche, zumo, yogurt…) durante la cena.6
  • En general, el niño no debe permanecer más de 10 horas de sueño sin vaciar la vejiga.6
  • El niño debe rellenar un “calendario miccional” donde plasmará las noches secas y las húmedas. Esto le permite observar sus progresos, o la falta de ellos, y ayuda al médico a seguir la evolución del niño una vez establecido el tratamiento.6

Alternativas de tratamiento:1,4,7

Hay opciones válidas de tratamiento cuando la enuresis persiste en la edad escolar: medicación para reducir la producción excesiva de orina durante la noche (desmopresina) o medicación para aumentar la capacidad vesical y reducir la contractilidad excesiva (oxibutinina) y alarmas de enuresis que, solas o en combinación con medicación, enseñan al niño a reconocer el momento en que se moja y a inhibir la micción. En todos los casos, es importante que se complete el tratamiento de acuerdo a las indicaciones del médico para lograr controlar este problema.

Desmopresina:1,4

La desmopresina es un análogo sintético de la vasopresina que tiene un efecto antidiurético. Administrada antes de acostarse, reduce la producción de orina nocturna y, de esta manera, el niño no se hace pis en la cama. Debido al efecto antidiurético, es importante no ingerir líquidos desde que se toma la medicación hasta la mañana siguiente.

Alarmas para la enuresis:1,4,5

Es un dispositivo sonoro colocado en la muñeca o en la ropa mediante un sistema de sujeción y un sensor de humedad colocado en la ropa interior. Cuando el niño orina, se moja y suena la alarma. El procedimiento busca desarrollar un reflejo condicionado que les permita despertarse para orinar en el baño y no en la cama.

Oxibutinina:1,4

Es el fármaco anticolinérgico más comúnmente utilizado. Se suele emplear en casos de hiperactividad vesical, cuando la vejiga se contrae de repente y de forma involuntaria, produciéndose urgencia miccional y escapes de orina durante el día y la noche.

Registro de noches mojadas y calendario miccional:1,9

Se aconseja comenzar el tratamiento con un registro de los episodios de “cama mojada”, tanto en frecuencia como en volumen aproximado.

Con el “calendario miccional de enuresis” o “calendario de noches mojadas” el médico puede detectar con facilidad los días secos o mojados. Una visión rápida del registro de episodios le permite ver los progresos o la falta de ellos y mostrar claramente al niño y a la familia cuándo y por qué debe hacerse una modificación en el tratamiento (dosis, horarios, dieta, etc.).

IMPRIMIR CALENDARIO MICCIONAL

 

 

 

Referencias:

1. Taborga Díaz E, et al. Manejo y diagnóstico terapéutico de la enuresis infantil. Madrid: SEPEAP; 2014.
2. Úbeda Sansano M, et al. Guía de práctica clínica: Enuresis nocturna primaria monosintomática en Atención Primaria. Revista Pediatría de Atención Primaria 2005;7(Supl 3): 15-151.
3. Úbeda Sansano M, et al. Enuresis. Form Act Pediatr Aten Prim. 2011;4(4):226-36.
4. Fernández Fernández M, et al. Trastornos miccionales y enuresis en la infancia. Protoc diagn ter pediatr. 2014;1:119-34.
5. Miguélez Lago C, et al. Enuresis. Diagnóstico diferencial y tratamiento específico. Revista Española de Pediatría. 2012;68(4):240-255.
6. Monterno Hernández S, et al. Plan de cuidados estandarizado de enfermería para un niñ@ con enuresis. En: Asociación Española de Enfermería de Salud Mental. “Las enfermeras de salud mental y la exclusión social: hablando claro”. Madrid: 2015. 2545-2564.
7. Rodríguez Fernández L, et al. Diagnóstico y tratamiento de la enuresis nocturna. Asociación Española de Pediatría; 2008.