Peor calidad del sueño en niños con enuresis

Son muchos los factores asociados a la enuresis o “la eliminación nocturna, involuntaria y funcionalmente normal de orina que ocurre a una edad en la que cabe esperarse en el niño un control voluntario de la micción”, según indica la Sociedad Española de Pediatría Extra hospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP).

Entre estos factores, uno de los menos conocidos y que tiene una repercusión muy directa en el estado del niño al día siguiente, es la peor calidad del sueño con despertares frecuentes.

Un estudio realizado por expertos de la Asociación Española de Pediatría y atención primaria (AEPap), entre 134 niños de los que la mitad sufrían enuresis, indica que “los niños con enuresis nocturna mostraron mayor fragmentación del sueño y movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño que los niños control con un posible trastorno del sueño sin enurPeor calidad de sueño enuresisesis nocturna” .

Esta enfermedad afecta al 16% de los niños mayores de 5 años, el 10% de los de 6 años y al 7,5% de los de 10 años de edad y, según los autores del estudio, “los resultados subrayan la participación central en la fisiopatología de la enuresis nocturna y la naturaleza multifactorial de la enfermedad” o lo que es lo mismo, esa enuresis puede tener distintas causas.

 

EFECTOS DE LA ENURESIS EN EL RENDIMIENTO DEL NIÑO

La peor calidad del sueño, implica menor concentración en el colegio, cansancio, peores resultados académicos, etc, que se unen a “situaciones de ansiedad crónica, problemas de autoestima y retraso en la esfera social, consecuencias emocionales que caracterizan la enuresis.

Además, esos despertares afectan también al resto de la familia pues, uno de los progenitores acompaña al niño en el cambio de sábanas y pijama nocturno. El despertar y el cansancio que provoca hacen que, al día siguiente toda la familia se encuentre de peor humor y, en ocasiones, se pague con el niño, incluso con castigos. Es importante tener en cuenta que el niño es ajeno a la situación pues no se trata de un capricho, sino de “retraso de la maduración; disfunción vesical ya sea capacidad vesical máxima disminuida o capacidad vesical funcional disminuida; estreñimiento y encopresis; alteraciones en la hormona antidiurética; trastornos del tracto urinario etc.” Además, la enuresis tiene un importante componente genético siendo un trastorno hereditario.

Por eso, si el niño sigue mojando la cama por las noches pasados los 5 años, edad a la que ya debería controlar sus esfínteres y que fisiológicamente y socialmente ya no se considera aceptable, es importante consultar con el pediatra, él lo valorará, diagnosticará y abordará de manera personalizada; así, además, se pueden descartar enfermedades asociadas más graves como la diabetes, infecciones del aparato urinario, malformaciones, etc., que tienen la enuresis como uno de sus síntomas.

ES-PED-2100006